Belgrano pegó en los momentos justos y Atlético lo pagó caro en Córdoba
Atlético Tucumán se volvió de Córdoba con las manos vacías | Infografía NPSAgencia | Foto Prensa Clubes
El Pirata fue contundente y venció 3-1 al Decano en el Julio César Villagra. Zelarayán manejó los hilos, Rigoni hizo estragos por la banda y Laméndola dio la cara tras la derrota.
24 de febrero 2026 | 23:45
Cabletuc.npsagencia | Atlético Tucumán se volvió de Córdoba con las manos vacías. Belgrano fue práctico, golpeó en los momentos clave y terminó imponiéndose 3-1 en el estadio Julio César Villagra, en una noche en la que el Decano nunca logró acomodarse del todo.
El partido se quebró temprano y ese impacto fue determinante. Nicolás Laméndola, con autocrítica y sin esconderse, asumió responsabilidades tras el encuentro. “El primer gol fue culpa mía”, reconoció el delantero, que fue el único jugador que se detuvo ante los micrófonos una vez consumada la derrota. Mientras el resto eligió el silencio, él dio la cara en medio del golpe anímico.
Belgrano encontró espacios y supo explotarlos. Por el sector derecho del ataque local, Leonel Di Plácido sufrió toda la noche. Rigoni hizo un verdadero festival por esa banda y el cuerpo técnico terminó moviendo el banco para intentar corregir. No alcanzó.
La gran figura fue Lucas Zelarayán. Los dos primeros goles nacieron de su pie derecho preciso y siempre tuvo claridad para conducir cada avance del “Pirata”. Cuando Belgrano aceleró, lastimó; cuando tuvo que manejar los tiempos, lo hizo con oficio.
En el lateral izquierdo, Adrián Spörle también tuvo un rendimiento destacado: firme en la marca y criterioso para proyectarse. Desde allí, el conjunto cordobés generó varias de sus situaciones más claras.
En cuanto al arbitraje, Andrés Gariano llevó el partido con tranquilidad. No tuvo mayores sobresaltos, aunque quedó la sensación de que pudo haber sido más severo en alguna acción puntual.
Atlético sintió el golpe inicial, nunca terminó de asentarse y terminó pagando caro cada desatención. En Córdoba, Belgrano fue eficaz. El Decano, en cambio, deberá ajustar piezas y recuperar confianza para lo que viene.