Un triunfazo en José Ingenieros: San Martín mostró carácter y ambición
NPSAgencia | Foto Prensa Clubes
El “Santo” venció 1-0 a Almagro en el estadio Tres de Febrero y dejó una imagen muy superior a la del debut. Orden, personalidad y convicción para sumar tres puntos que valen oro.
21 de febrero 2026 | 20:15
Cabletuc.npsagencia | San Martín se trajo de José Ingenieros mucho más que tres puntos. Se llevó una muestra de carácter, funcionamiento y autoridad. El 1-0 sobre Almagro en el estadio Tres de Febrero expuso una versión muy mejorada del equipo de Andrés Yllana respecto al empate en La Ciudadela ante Patronato.
El gol tempranero de Nicolás “Fosa” Ferreyra [ ] cambió el partido desde el minuto uno. La pelota parada ejecutada por Benjamín Borasi y el cabezazo en soledad del defensor pusieron la historia patas para arriba. Potenció la confianza de la visita y dejó golpeado a un conjunto local que tardó en reaccionar ante el impacto.
Desde ahí, el “Santo” sostuvo la ventaja con disciplina táctica y un mediocampo combativo. El doble —y por momentos triple— cinco fue clave mientras Matías García estuvo en cancha. Ferreyra y Ezequiel Parnisari se plantaron firmes en el fondo, y los laterales, especialmente Víctor Salazar, cerraron los caminos por las bandas.
Es cierto que el equipo de Gabriel Gómez tuvo sus chances, Darío Sand respondió cuando lo exigieron y hasta el palo jugó a favor cuando Tiziano Dornell estuvo cerca del empate antes del descanso. Pero también San Martín pudo liquidarlo, Laureano Rodríguez y Borasi lastimaron por derecha, Alan Cisnero fue profundo por izquierda y Facundo Pons obligó a una gran respuesta de Emiliano González.
En el complemento, el “Tricolor” empujó más por necesidad que por claridad, los cambios no alteraron la sensación general. EL Santo estaba más cerca del segundo que el local del empate. El murmullo bajó de las tribunas y el clásico “movete Almagro, movete” reflejó la impotencia.
San Martín tuvo oportunidades para sentenciarlo —con Diellos, Gonzalo Rodríguez y Jorge Juárez— pero falló en la definición. Aun así, nunca perdió la compostura. Cuando el árbitro Juan Cruz Robledo marcó el final, tras expulsar a Gonzalo Asis, el festejo fue rojo y blanco.
Porque más allá de las limitaciones del rival, el “Santo” se plantó como lo que quiere ser: un equipo grande, candidato por historia y por convicción. Y cuando un equipo empieza a ganar así, en rodeo ajeno y con autoridad, el mensaje es claro.